la corporación
l
modelo pedagógico
l
sector de intervención
l
eidac
inicio
 
 
POBLACIÓN PARTICIPANTE
 


LAS FAMILIAS EN SITUACIÓN DE DESPLAZAMIENTO

Fuera de la situación de desarraigo y de dolor que traen consigo y que ocultan, las familias e situación de desplazamiento afrontan problemas de adaptabilidad muy severos por los condicionantes que tanto la ciudad como sus problemas les generan: no tienen empleo, son familias de 8,12 y 15 miembros que incluye no solo al núcleo básico sino a otros familiares como abuelos, primos, sobrinos, hermanos, que suelen pasar al anonimato para evitar poner en dificultades el apoyo que pueden recibir tanto del Estado como de otras entidades. Se han logrado detectar de la última oleada que ha dejado el conflicto, cerca de 80 familias que equivalen aproximadamente a 400 personas, en su mayoría niños y niñas.

Viven generalmente en ranchos o casas en condiciones precarias que cuentan a lo sumo con una habitación (lugar de encuentro, para dormir, preparar los alimentos y guarecerse cuando llueve), un baño y en la mayoría de los casos sin cocina, teniendo que adaptar la misma habitación o el patio para esta actividad. Suele vérseles la mayor parte del tiempo observando la vida que transcurre a su alrededor, tratando de interpretar su dinámica y su cotidianidad para adaptarse con la mayor brevedad. El tiempo transcurre sin cambios y de modo inexorable.

Los recursos que poseen son en extremo escasos, lo cual se observa en su poco vestuario, no adecuado para el clima y la mayor parte del tiempo ajado y deslucido; de igual modo, cargan con pertenencias que son fáciles de llevar y que en general representan sus recuerdos.

Gran parte de ellos(as) no han sido certificados(as) como desplazados(as) por los organismos del Estado responsables, precisamente porque los instrumentos y procedimientos utilizados no responden a su idiosincrasia y a su realidad dejándolos por fuera y a la deriva. Algunos de ellos cuentan con el Sisben.

Pese a estas condiciones y situaciones, ellos son personas con deseos de iniciar una nueva vida, quieren ser emprendedores, les incomoda enormemente ser visto como limosneros, son sumamente serviciales. A pesar de pertenecer a otra cultura, buscan insertarse y asumirse dentro de la comunidad en la que viven, pero son vistos con lastima y asistencialismo por las personas lideres de los barrios y las instituciones locales. Mantienen en general sus costumbres, sus tradiciones y la unidad familiar extensiva.
 


LA POBREZA ECONÓMICA Y LA EXPLOTACIÓN INFANTIL

La crisis económica que vive el país se ve más palpable en estos barrios cuyas poblaciones sufren las mayores Necesidades Básicas Insatisfechas.

Las personas (hombres y mujeres) a partir de los 30 años (en su mayoría padres y madres de familia) se sienten inútiles a causa de la discriminación laboral de la que son objeto, situación que los llena de frustración y de desesperanza por las múltiples consecuencias que tienen tanto en sus vidas como en las de sus hijos (as): hambre, falta o baja calidad en la educación, incertidumbre ante un futuro que se muestra más funesto, crisis familiares que los desmembra y problemas que los desbordan como delincuencia, farmacodependencia y depresión, que les dejan ver que no tiene sentido vivir y que lo único que los ánima son sus hijos e hijas pese a la miseria que los rodea.

Está es la situación cotidiana que lleva a que niños, niñas y adolescentes tengan que salir a desempeñarse laboralmente en trabajos callejeros, como vendedores ambulantes de dulces, frutas, arepas, o como dependientes en oficios que en ocasiones exceden sus posibilidades como: lavadores de carros, ayudantes en albañilería, reciclaje, entre otros, cuya tarea cotidiana consiste en mendigar tanto en sus propios barrios como por los puntos estratégicos de la UPZ y la localidad. Todo esto acompañado del sentimiento de responsabilidad que cargan por sus familias, a riesgo de vivir una infancia dislocada y a medias.

En general son niños y niñas que por una parte han desertado del sistema escolar por las dificultades de adaptación social y económica, y por otra, son chicos y chicas que nunca han accedido al sistema precisamente por sus condiciones de desplazamiento y de pobreza.

Por ultimo hay quienes trabajan en tiempo de vacaciones o después de terminada la jornada escolar esto les duplica su responsabilidad y les limita la posibilidad de disfrute. Otros por su parte, ni estudian ni trabajan lo cual los coloca en situación de verdadera vulnerabilidad social, son los niños y niñas que deambulan por los barrios sin norte claro y sin esperanzas de futuro.

Su cuerpo expresa las cargas de la desnutrición y el maltrato físico, psicológico y moral que les han infringido. Su vocabulario frecuentemente es soez y en extremo agresivo, como mecanismos de resistencia frente a sus pares, madres, padres y a los adultos. Su vestuario y apariencia en general muestran mucho abandono y la poca atención familiar. Suelen ser niños y niñas que cuentan su vida de manera permanente, contundente y desgarrada, lo cual significa la creciente necesidad de autoestima y reconocimiento que necesitan. En medio de todo se les observa como con mucha soledad y sufrimiento pocas veces compartido.

Las Instituciones que han venido asumiendo los procesos de intervención social son: ICBF a través de desayunos escolares, clubes juveniles, HOBI; el DABS (COL) a través de comedores comunitarios, casas vecinales; el CLOPS intenta volverse un ente de segundo nivel y fortalecer las políticas dirigidas a la población infantil, este es un espacio institucional que a intentado abrir sus puertas para que la comunidad participe pero el peso de la norma, la ley y la institucionalidad no lo han permitido; por otra parte, está la Comisaría de Familia, una de las entidades que más trabajo tiene, son múltiples los casos que llegan a sus despachos ya sea por violencia intrafamiliar, abuso sexual, abandono, explotación laboral, paternidad responsable, entre otros, que desborda la capacidad de respuesta y a lo único posible de acudir es a la imposición de sanciones y multas; el hospital, intenta ofrecer un buen servicio pese a las grandes dificultades económicas y tecnológicas con las que cuenta, por esta razón, han logrado mayor fuerza los prestadores del servicio de salud privada. El hospital y los programas de salud realizan como estrategias campañas de vacunación esporádicas, atención a niños y niñas que estén en programas públicos; la Iglesia es uno de los entes mas aglutinador, se encuentran tendencias de todas las clases, que despejan las esperanzas, la resignación de los que a ella acuden, juega un papel importante en términos de la asistencia social; y, el programa Bogotá Sin Hambre, programa bandera de la Administración Distrital que se encuentra cuestionada por la perdida de miles de millones destinados para el propósito del hambre en la ciudad y que por otra parte, termino contratando a las empresas privadas para prestar el servicio de manera instrumental y economisista.

Estos son algunos de los desarrollos que vive la localidad y la UPZ , en ocasiones con posibilidades de que se focalicen los esfuerzos pero de manera coyuntural y respondiendo a la institucionalidad, a la norma y a la ley que muchas de las veces las desbordan la realidad.

Uno de los mayores problemas de los proyectos de desarrollo social, que afecta tanto su carácter ético como su eficacia y sostenibilidad, es la definición vertical predeterminada, por parte de los agentes del desarrollo, de las "carencias" de las poblaciones y las respectivas "soluciones racionales" a sus dificultades.*

*EL DIFíCIL CAMINO HACIA UN DESARROLLO SOCIAL ÉTICO. François Vallaeys: Profesor de Ética y Gerencia Social en la Maestría en Gerencia social. Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima)

 

 
 
 
 
 
 

 
©Corporación Cultural Nueva Tibabuyes - Cultiba, 2008